Diferencia entre revisiones de «Recorriendo y precisando los esfuerzos pastorales a través de testimonios»
Línea 223: | Línea 223: | ||
*Otro de los proyectos impulsados fue Trauma y dolor, para leer con detalle la experiencia de Teresa Geiser te invitamos a leer [[El_Quilt_como_terapia_para_enfrentar_el_trauma_y_dolor|El Quilt como terapia para enfrentar el trauma y dolor]] | *Otro de los proyectos impulsados fue Trauma y dolor, para leer con detalle la experiencia de Teresa Geiser te invitamos a leer [[El_Quilt_como_terapia_para_enfrentar_el_trauma_y_dolor|El Quilt como terapia para enfrentar el trauma y dolor]] | ||
+ | |||
+ | <div style="width:100%; text-align:center;"> | ||
+ | <div style="float: left;"> | ||
+ | <span style="color:#1F618D; font-weight: bold;">[[Incorporación_de_muchos_y_muchas_como_agentes_de_pastoral|<span class="plainlinks" style="color:#1F618D;"><font class="boton-grey" style="font-weight: bold; font-size:100%;">Capítulo Anterior</font></span>]]</span> | ||
+ | </div> | ||
+ | |||
+ | <div style="float: right;"> | ||
+ | <span style="color:#1F618D; font-weight: bold;">[[Esfuerzos_comunitarios|<span class="plainlinks" style="color:#1F618D;"><font class="boton-grey" style="font-weight: bold; font-size:100%;">Siguiente Capítulo</font></span>]]</span> | ||
+ | </div> | ||
+ | </div> | ||
</div> | </div> |
Revisión actual del 03:49 11 ago 2021
Siguiendo el esquema que nos proponía la Diócesis, ordenamos la pastoral en tres apartados: la pastoral profética que recogía los diferentes esfuerzos a nivel de evangelización, la litúrgica que abarcaba todas las celebraciones y por último todos los esfuerzos sociales que eran parte de la pastoral social.
Esta manera de ordenar los diferentes esfuerzos tenía su fundamento en el triple misterio de Jesús. Jesús profeta: pastoral profética, Jesús sacerdote: pastoral litúrgica y Jesús pastor: la pastoral social.
A. La pastoral profética
a. La catequesis
Los niños y las niñas, al recibir la catequesis comienzan a recorrer su camino cristiano. Al establecer un patrón narrativo que nos permita describir el proceso nos encontramos con el primer eslabón del quehacer pastoral: la catequesis. La formación cristiana a los niños y las niñas era una preparación espiritual que los encaminaba hacia el sacramento de la primera comunión.
La catequesis se organizó en tres niveles y era asumida por catequistas de las diferentes comunidades, reuniéndose cada semana con los niños y niñas para impartirles temas que, a su temprana edad podrían ayudarles a descubrir valores humanos y cristianos. Las reuniones de coordinación con los y las catequistas eran un espacio para poder formarse y preparar los temas que se trabajar´ıan con los nin˜os y nin˜as. Esa era la dinámica.
b. La pastoral de adolescentes y jóvenes
Se le da toda la importancia a su formación. Al trabajo de adolescentes y jóvenes que se inició cuando se concluyó el conflicto, se le daba continuidad. Quiénes participaron destacan que el pertenecer a los grupos de formación de las CEBES les permitió encontrar en su propio entorno las posibilidades de superacón. Se lograron juntar diferentes expresiones de participación juvenil, donde se fortalecía la creatividad, la reflexión y se inspiraba a la juventud a ser un actor clave en la transformación de nuestra realidad. El proceso de CEBES acercó a los jóvenes a lo que parecía una misión imposible, estudiar desde el bachillerato hasta la universidad, mediante la gestión de becas.
Las CEBES se esforzó por fortalecer la formación de los grupos juve- niles. Cada mes hubo reunión de líderes y lideresas para capacitarse y profundizar sus conocimientos sobre temas de coyuntura y de formación juvenil e igualmente se aprovechó el espacio para planificar y coordinar el trabajo a realizar en sus propias comunidades. La combinación entre la espiritualidad y la formación social de los grupos juveniles ayudó, de alguna manera, a que este sector vulnerable ante los vicios, el reclutamiento de grupos antisociales y otras amenazas, no sucumbiera en la zona norte del departamento.
Las reuniones eran un momento de encuentro para jóvenes de diferentes municipios. Encontramos en cada recuerdo de quienes participaron en esta etapa, el sentimiento de unidad y de solidaridad. La mayoría expresa que este proceso les ayudó a dejar el miedo al hablar en público, a debatir sus ideas, y aprendieron a ser críticos de su misma realidad.
Fue difícil cuando Yulma se fue porque nos quedamos en el aire, no sabíamos si íbamos a continuar en Cebes o qué iba a pasar con nosotros, traté de mantener el grupo de jóvenes hasta donde pude. Después gracias a Dios llegó Ana María a retomar Copinolar.
Las Comunidades Eclesiales de Base buscan que los jóvenes nos desarrollemos. En mi caso, un beneficio que tuve con Cebes fue mi beca para poder estudiar en la universidad, soy producto de Cebes como profesional y como persona”.Otro testimonio es el de Lilian, una joven de la comunidad de Monseñor Romero. Es un ejemplo de cómo fue el proceso de muchos y muchas jóvenes que comenzaron a participar.
Yo estudiaba noveno grado, formamos el grupo de jóvenes. A mí me eligieron como líder de jóvenes, y de repente nos convocaron a una reunión en CEBES, en Perquín. Ahí conocí a Carmen Elena.
Surgieron algunos encuentros para compartir las experiencias de las comunidades cristianas, entre ellas las CEBES Zacamil. Fue una experiencia bien bonita porque comenzamos a contar historias de cómo eran los jóvenes de la ciudad y el área rural... así recibimos varios cursos.
Yo recuerdo una anécdota. Una vez nos levantamos a las tres de la mañana, y fuimos a bañar allá por Chaguitón porque en CEBES no había agua. Ese día madrugamos, bien temprano, a Los Mangos, cabal, fuimos a bañar. Me recuerdo que Carmen Elena estaba un poco molesta porque muy temprano nos habíamos levantado”.Salvadora, con una larga trayectoria al frente de los jóvenes de la comunidad Agua Zarca, Torola, también nos comparte su experiencia.
c. Las mujeres fortalecieron los grupos de congregaciones de madres cristianas en la zona norte del departamento
Las mujeres continuaron fortaleciendo las congregaciones de madres al norte de Morazán. En las reuniones de coordinación se mantuvo siempre, por un lado la reflexión cristiana acerca de la mujer, la situación en que se encuentra y el rol que debe asumir y por otro lado hubo una permanente búsqueda de actividades concretas que podrían ayudar a mejorar sus condiciones de vida.
Este esfuerzo pastoral que tuvo su origen en los años del conflicto, sigue teniendo un impacto positivo evidente, lo confirmamos al escuchar los testimonios de algunas mujeres que participaron.
Reina Alicia Rodríguez vive en la comunidad 10 de Enero de Perquín. Se recuerda sobre todo el esfuerzo importante que se ha realizado para impulsar la productividad de las comunidades, sobre todo de las mujeres, a través de granjas de aves, manualidades y bordados que luego se comercializa en los Festivales de Invierno.
d. Los círculos bíblicos, un espacio para el encuentro y la reflexión
Otro de los esfuerzos, en esta etapa, son los círculos b´ıblicos. Un espacio donde hombres analizaban la biblia y a la luz de la enseñanza litúrgica generaban una conciencia social que les permitía vivir en comunidad, que alimentaba la fe y les ayudaba a superar actitudes machistas en sus hogares. Un proceso que también incorporó a las mujeres como muestra de que se podía superar las barreras históricas del patriarcado.
Estos se extendieron en las diferentes comunidades y se integró a todos los círculos tanto hombres, como mujeres, jóvenes y adolescentes. Estas reuniones, que se realizaron cada semana, se fueron convirtiendo en un espacio para convivir, compartir la vida, estudiar y reflexionar lecturas de la biblia, actualizándolas a nuestro tiempo y a las diferentes realidades de nuestra vida. Esta dinámica iba llevando a todos los participantes a tener un proceso de transformación a nivel personal y comunitario. Pues, a través de la formación y reflexión se iba tomando conciencia de la necesidad de ser mejores personas, capaces de servir a la familia, a la comunidad y de la necesidad de cultivar en sus vidas más valores humanos y cristianos. Ana María nos hace ver cómo funcionaban estos grupos.
Recuerdo que en una de las reuniones de la comunidades se hablaba del caso de Adonay, el esposo de Carmen que era miembro del grupo, que le había dado un derrame cerebral, todos conocimos lo sucedido y ese día la lectura que reflexionamos era la parábola del buen samaritano, donde descubrimos y profundizamos que Jesús con su enseñanza nos invitaba a ser compasivos y misericordiosos, como el buen samaritano que ayudó al hombre que encontró malherido en el camino y hace el llamado que nosotros también hagamos lo mismo.
Después de la reunión, seguimos hablando del caso de Adonay y algún miembro del grupo dijo es importante la reflexión, pero también debemos actuar, hacer algo para ayudar en este caso. Una visita breve podría animarles; junto a Carmen buscamos lo que en este caso se podría hacer: entre todos conseguir para Adonay una silla de ruedas
Como en estos casos siempre hace falta un dinero para cubrir las atenciones médicas se decidió hacer comida típica y así poder recaudar un pequeño fondo para la emergencia. Nadie quedó atrás, unos aportaron frijolitos molidos, otros plátanos y otros las tortillas y el quesito rayado.
La metodología con la cual se trabajó en estos grupos durante esta etapa era con el método ver, juzgar y actuar. Tres pasos importantes en el desarrollo de cada tema o cita bíblica.
Al inicio había un espacio para señalar y comentar algunos hechos acontecidos en nuestro alrededor con la familia, comunidad o sociedad. A continuación se lee una lectura bíblica:
¿Cómo se relaciona con lo que acabamos de señalar y comentar? Y finalmente, ¿a qué nos compromete la palabra de Dios frente a las situaciones señaladas y comentadas?”.Pertenecer a los círculos bíblicos me mostró otra manera de ver la religión, ya no se trataba solo de creer en alguien supremo y creador de todo, sino creer que ese alguien estaba en cada uno de mis hermanos.
Me enseñó a tener una visión más humana y amorosa frente a los más desfavorecidos y necesitados, a apropiarme de sus dolores y luchas, y a no tolerar las injusticias, porque Dios es eso, Dios es amor. Del mismo modo, a creer que es importante asistir a misa, pero que también es importante, las veces que no se le da la espalda al sufrimiento del prójimo, a ser consecuentes entre el discurso y las acciones. Los círculos bíblicos y la comunidad participante me mostraron otra forma de ver la vida y de la cual me siento muy orgullosa y contenta”.e. La pastoral familiar, volviendo a dar toda la importancia al núcleo familiar
La pastoral familiar a través de los grupos de parejas. Una construcción de valores dentro del núcleo familiar y la preparación para asumir las responsabilidades del hogar de una forma equitativa. Además, en la búsqueda de la complementariedad espiritual se consagraban las parejas en el matrimonio.
En seguida impulsamos también una pastoral familiar que tuvo su ma- yor presencia en la comunidad de Perquín. Se reunía a las parejas para compartir temas en relación con la familia, fundamentalmente a que se lograra en el núcleo familiar una mejor convivencia y el cumplimiento equitativo de las diferentes responsabilidades. A petición de la misma pareja se celebraba el sacramento matrimonial, sin exigirle a la pareja dar este paso como indispensable para poder participar en las reuniones de las parejas.
B. Pastoral litúrgica
Si bien es cierto que las comunidades eclesiales de base dan más importancia al compromiso con el hermano, hermana, que a las celebraciones, al asumir responsabilidad parroquial nos propusimos no descuidarnos del aspecto celebrativo y litúrgico de la vida cristiana, en atención a la profunda religiosidad que caracteriza a nuestra gente.
Atendimos las misas dominicales, las celebraciones sacramentales, las celebraciones de la semana santa, las misas de difuntos y difuntas, las misas con motivo del aniversario de acontecimientos importantes de la historia y las misas en honor a los mártires; igualmente incentivamos a nuestra gente a perseverar en sus prácticas de religiosidad popular como las floreadas y las posadas.
Ciertamente una novedad entonces fueron las misas dominicales. Cada domingo recorrimos los cuatro municipios: Perquín, Torola, San Fernando y la Villa El Rosario, para compartir la misa del día. Si hab´ıa, al final, algún cansancio pero sobre todo aquella satisfacción por el encuentro con tanta gente buena de estos lugares.
C. Pastoral social
En esta etapa se recuerda al Padre Rogelio y a Carmen Elena, acompañando en la catequesis, las primeras comuniones, los bautizos, y todo lo que refiere estrictamente al quehacer religioso. Pero también se recuerda el esfuerzo importante que se ha realizado para impulsar la productividad de las comunidades. La historia implacable nos atrapa, nos aleja, nos quita, nos motiva, nos orienta. Así las comunidades tienen en sus entrañas distintas formas de ver la organización.
El y la agente de pastoral no solo hablan de los sacramentos y de la iglesia, sino también es el que se preocupa porque haya maestros en las escuelas, que la comunidad tenga agua potable, en fin, es el que vela porque en las comunidades no falte lo básico.
En esta etapa quisiéramos resaltar como novedoso, cuatro procesos que logramos finalizar con éxito:
1. Al final de esta etapa, unimos el programa de becas al trabajo de adolescentes y jóvenes. La pastoral juvenil al final de la tercera etapa e inicio de la cuarta de nuestra historia, esta experiencia la encontramos como anexo al final de esta etapa. 2. Un proyecto exitoso que se mantiene hasta hoy son las cajas comunitarias. Anexo encontramos un ejemplo: la caja comunitaria de ahorro y crédito en Perquín. 3. Se fundó y hasta hoy, se le da acompañamiento a la Coordinadora Interinstitucional de Torola. Anexo también encontramos el perfil de la Coordinadora: propósitos, objetivos y compromisos. 4. Se apoyó la construcción de viviendas, un proyecto impulsado por la Asociación Nuevo Amanecer de El Salvador (ANADES). Carlos Geiser, nos amplía esta experiencia en su testimonio escrito en febrero de 2021, anexo en este libro.
- Otro de los proyectos impulsados fue Trauma y dolor, para leer con detalle la experiencia de Teresa Geiser te invitamos a leer El Quilt como terapia para enfrentar el trauma y dolor